
Hace poco durante una vista a mis padres nos reencontramos con algo que teníamos hacía bastante tiempo enterrado en el olvido, la tele generalista y más concretamente uno de sus subproductos más prescindibles, que no es otro que la sitcom cañí por excelencia: Los Soprano, uy! perdón, quería decir Los Serrano, ¿en qué estaría yo pensando?
El caso es que después de tantos años, demasiados, la serie seguía tal y como la recordaba, habían desaparecido personajes, habían aparecido otros, los hermanos Serrano y su colega Fiti se dedicaban, mayormente, a pegar alaridos, y dos hermanastros estaban liados en un amor cuasi-incestuoso, pero no eran los inefables Fran Perea y Verónica Sánchez sino sus hermanos pequeños, vamos, que había cambiado todo pero todo seguía igual, aunque la sensación de vergüenza ajena no la recordaba yo con tanta nitidez.
Ahora voy y me entero de que por fin han dado carpetazo a la serie, y los guionistas, en un alarde de imaginación, sitúan a Diego Serrano suicidándose saltando de un puente (por cierto, a partir de aquí spoilers) pero resulta que no se mata sino que se despierta en el primer episodio de la serie, recién casado con Lucía, porque resulta que todo lo que ha ocurrido en la serie lo había soñado Diego, que se vé que le sentó mal el cordero del banquete y tuvo una pesadilla.
Pero bueno, como yo no lo he visto mejor será que leáis este magistral post de David Bravo, en el que aparte de unas muy acertadas ideas sobre el porqué de que la gente se baje masivamente series extranjeras mientras nos bombardean con cutreces semejantes (la respuesta a esto es sencilla, quién piensa que los clientes de las cadenas de televisión son los espectadores se equivoca, los clientes son las empresas anunciantes) me quedo con el siguiente párrafo:
En definitiva, la idea que sugieren es que nada de lo que ha podido verse en la serie ha sucedido. Esto me alegró. No porque signifique que Lucía sigue viva, que me da exactamente igual, sino porque supone que los Santa Justa Klan en realidad nunca existieron. Eso que me llevo.