Bueno, ya hemos visto el final de Los Soprano, en realidad los 7 últimos episodios, que nos habÃamos dejado para el final para poder disfrutarlos, paladeando cada instante como si fuera el último, porque de hecho lo estaban siendo.
Evidentemente hay que hablar del final, porque toca, porque es importante y para mà tiene que ver mucho con la historia y porque además este post pertenece a la categorÃa “Opinión” y habrá que justificarlo, ¿no?
Bueno, a partir de ahora empiezo a hablar del final, no voy a decir qué pasa pero sà hablaré acerca de lo que pasa asà que quienes quieran conservar vÃrgenes sus oÃdos virtuales no deberÃan de seguir leyendo, pero antes he de decir que a la niña y a mà nos moló, pero ojo, que ahora empiezan los spoilers.
Pues si, nos gustó, ¿qué pasa? uno se esperaba un final de tragedia griega, algo impactante rollo el final de “El Padrino 3″ en las escalinatas del teatro y a quién esperaba eso seguramente le impactó, para qué negarlo, y la manera abrupta de terminar, con el fundido en negro que cae bruscamente sobre la cara del espectador y le dice: “ya está, se acabó, hasta no más ver…” sirve para que uno se de cuenta de que efectivamente ya no hay más pecado que vender, que tendremos que recurrir a las reposiciones y los recuerdos para poder ver a Tony una vez más conduciendo y fumando su puro al tiempo que nos hace una ruta turÃstica por Nueva Jersey.
Y claro que a mucha gente no le ha gustado el final, pero yo creo que lo primero que hay que recordar es que “Los Soprano” no son “El Padrino” son tantas las diferencias y tan poco sutiles que no merece la pena ni entrar en compararlas. No sé tampoco si me atreverÃa a calificar a Los Soprano como he leÃdo no recuerdo dónde de la denominan algo asà como la mayor (o la mejor, no recuerdo el calificativo) muestra de cultura popular americana de los últimos 20 años, yo huirÃa de ponerle etiquetas, no me atrevo, me limito a disfrutarla.
Tony Soprano, es un cabrón malnacido, egoÃsta, déspota, maleducado, inculto y que toma decisiones poco inteligentes, pero al mismo tiempo es un encantador de serpientes que seduce tanto en la ficción como a sus espectadores que le hemos tomado un afecto muy poco comprensible, un macho alfa, lo calificó sus psicoanalista la Doctora Melfi, la sublimación de lo que nos hace a los humanos ser como somos, lo bueno y sobre todo lo malo, una especie de Torrente pero con infinitamente más calidad artÃstica, en el pecado lleva la penitencia, como todos nosotros.
Han sido 6 temporadas con el estrambote de estos últimos 9 episodios que en mi opinión han sido lo mejor de la serie, y mira que era difÃcil un final “in crescendo” para una serie que ha rayado siempre a un nivel elevadÃsimo, ahora sólo queda superar la pérdida y recordar los buenos momentos, los personajes inolvidables que han ido apareciendo y (sobre todo) despareciendo durante la trama de la serie, los echaremos mucho a todos ellos, ¿os apetece un aro de cebolla?
En mi opinión fue un final digno de esta serie: impactante o al menos a mi me dejo con la boca abierta.
Voy a echarlos muchos de menos